miércoles, 20 de abril de 2016

PARALÍMPICOS: Historia


En 1948 Ludwig Guttman, un médico judío, quiso cambiar la vida de los pacientes con lesiones en la columna generando en ellos nuevas esperanza a través del deporte. Fue así como nació el movimiento paralímpico en un hospital de las afueras de Londres.

Ese mismo año se llevaron acabo los “Juegos de Stoke Mandeville”, nombrados así en honor al hospital que atendía las lesiones de la columna. Esta edición contó con tan solo 14 hombres y 2 mujeres y consistió en un concurso de tiro con arco en silla de ruedas.

En 1956 se decidió llevar los juegos a otro nivel pidiendo que se volvieran internacionales:

“El propósito de los Juegos Stoke Mandeville es unir a los hombres y mujeres con parálisis de todas partes del mundo en un movimiento deportivo internacional y tu espíritu verdadero del deporte dará esperanza e inspiración a miles de personas con parálisis”.
(Declaración de intenciones de las autoridades)

Fue así como del 19 al 24 de septiembre de 1960 se llevaron a acabo, 6 días después de las Olimpiadas de verano, las primeras “Olimpiadas para minusválidos” (el término Juegos Paralímpicos fue aprobado por el Comité Olímpico Internacional hasta 1984) con sede en Roma. Participaron 400 atletas de 23 países en 8 distintas competencias: atletismo, básquet en silla de ruedas masculino, tiro con arco de flechas y dardos, natación, esgrima, tenis de mesa, y snooker (juego de billar). Posteriormente, se fueron incorporando muchas otras disciplinas.

En 1976 se celebraron los primeros Juegos Paralímpicos de invierno con sede en Suecia. No fue hasta 1989 cuando se formó el Comité Paraolímpico Internacional, su logotipo es un emblema de 3 colores: verde, rojo y azul; los cuales simbolizan la mente, el cuerpo y el espíritu.

Estos juegos no sólo fomentan el deporte y la competencia, sino también son un ejemplo de actitud y convicción.

“La voluntad humana es capaz de superar los obstáculos más difíciles, y los atletas paralímpicos son una muestra permanente de ello.”


Samantha Aguilar

No hay comentarios.:

Publicar un comentario