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viernes, 24 de marzo de 2023

TOY BOX KILLER: el asesino que inspiró “Saw”

David Parker Ray conocido como "Toy box killer" (Asesino de la caja de juguetes) violó, torturó y asesinó a más de 60 mujeres en Estados Unidos.

David nació en Belén, Nuevo México el 6 de noviembre de 1939. Sus padres lo abandonaron y fue criado por su abuelo quien ponía en práctica duros castigos físicos, cada vez que se potaba mal. En su adolescencia pasaba gran parte de su tiempo libre solo, bebiendo y consumiendo drogas. Fue durante esta época en que  comenzó a desarrollar su fascinación por el sadomasoquismo.

David era un hombre muy alto y delgado, lucía cabello gris y un llamativo bigote. Su voz suave le hacía parecer de lo más amable; sin embargo, tras aquella fachada de bondad y personalidad encantadora y extrovertida, se escondía un individuo sádico que disfrutaba impartiendo dolor rebasando todos los límites.

David se ganó el apodo de "Toy box killer" ya que modificó y equipó  un camión insonorizado con diversos dispositivos que utilizaba para torturar sexualmente a sus víctimas, se dice que gastó más de 100 mil dólares  en su "caja de juguetes".

Del techo de su “caja de juguetes” colgaba un candelabro con forma de cráneo, las estanterías estaban llenas de agujas, tenazas, pinzas y mucho material quirúrgico. Al fondo había una cama obstétrica en donde inmovilizaba a sus víctimas. También contaba con látigos, correas, cadenas, poleas, abrazaderas y sierras. Tal era el interés de David por las mutilaciones que compró libros de anatomía humana y de tortura. A partir de ellos, escribió su propio “Manual para el torturador”.

En 1999 Cynthia Vigil, puedo escapar de sus macabros martirios. Durante sus declaraciones Vigil dijo que se encontraba encadenada a una cama cuando escuchó el clic de una grabadora y luego sonó la “cinta de instrucciones de Ray”: “Está bien, perra. Ambos sabemos para qué te han traído aquí. Te usaré como esclava sexual. Y va a ser muy doloroso. Así es como quiero que sea” allí comenzó su martirio.

Cuando la policía llegó a la casa de David, la cual compartía con su novia Cindi Lee Hendy quien no solamente fue su cómplice sino que actuaba como asistente de las torturas, se toparon con su “caja de juguetes” además de con diversas grabaciones donde David relataba los métodos utilizaba en cada tortura.

La pareja fue detenida, David sentenciado a más de 200 años de prisión y Cindi quien colaboró en la investigación fue sentenciada a 36 años. Tras el veredicto y justo antes de ser enviado a la Correccional, David falleció de un infarto. Su forma de torturar y asesinar a sus víctimas inspiró a los creadores de la famosa saga de películas de terror  “Saw” (El juego del miedo).

Samantha Aguilar

jueves, 26 de enero de 2023

DOROTHEA PUENTE: la abuela asesina

“La casa de la muerte”, así fue conocida la casa de huéspedes donde una mujer de 59 años Dorothea Helen Gray, más conocida como Dorothea Puente, mató a 9  personas y las enterró en su patio.

Nació el 9 de enero de 1929 en Redlands, Estados Unidos y aunque en su juventud tuvo algún que otro problema, como el ser detenida en varias ocasiones por fraude fiscal y administrar un burdel, los crímenes que la llevaron a cadena perpetua comenzarían hasta 1982 cuando mató de sobredosis de codeína y paracetamol a Ruth Monroe una de sus amigas y socia de negocios; convenciendo a las autoridades de que se trataba de un suicidio.

Como Ruth, Dorothy Miller de 64 años, también falleció con la excusa de una sobredosis de alcohol. De ahí siguieron Benjamin Fink, de 55 años, por la misma razón, y Betty Palmer, de 78 años.

Fue así como durante años Dorothea fue manteniéndose a cargo de un hostal de la muerte, en donde engañaba, robaba y asesinaba a sus huéspedes más indefensos. Era especialmente buena aprovechándose de ancianos, personas discapacitadas y ex drogadictos. Su modus operandi consistía en envenenar con una sobredosis de medicación para posteriormente hacerlos pasar por una muerte natural; en ocasiones enterraba los cuerpos en el jardín o los hacía desaparecer en un río cercano.

Fue hasta 1988, cuando sus vecinos empezaron a alertar acerca del olor que emanaba de la casa, sin embargo, Dorothea lo justificó diciendo que era el hedor de las cañerías.

Tras la denuncia de desaparición de uno de los inquilinos, la policía inspeccionó la pensión encontrando 8 cadáveres enterrados. El juicio duró un año y durante su celebración, el Jurado llegó a un punto muerto, es decir un empate entre culpabilidad e inocencia, por lo que el juez declaró al jurado incapaz de llegar a un veredicto y la sentenció a cadena perpetua sin posibilidad de libertad condicional. Cabe mencionar que de los 9 asesinatos con los que se le relacionó, solamente se pudo demostrar su participación en 3. Murió en prisión en 2011 a los 82 años por causas naturales, sin admitir sus crímenes.

Según la tipología de los asesinos seriales, Dorothea Puente es una asesina hedonista, es decir, aquella que lo hace por el placer de hacerlo, cayendo en la subcategoría asesino por comodidad o beneficio ya que en este caso lo hizo para conseguir el dinero de todas sus víctimas

Samantha Aguilar

viernes, 4 de marzo de 2022

NIELS HÖGEL “EL ENFERMERO DE LA MUERTE”

Cuando el ex enfermero Niels Högel fue condenado a su segunda cadena perpetua por la muerte de 85 personas, se confirmó como el mayor asesino en serie de Alemania.

A sus 42 años, Niels Högel fue encarcelado de por vida el 6 de junio de 2019. Antes de este juicio ya se había dictado una sentencia contra él en el 2015, por 2 asesinatos y 2 intentos de asesinato. Durante su estancia en la prisión, presumía ante los presos haber asesinado a más de 50 enfermos por lo que fue precisamente esta declaración, lo que hizo que las autoridades decidieran reabrir el caso. Fue sentenciado a cadena perpetua tras ser condenado por 85 asesinatos cometidos entre los años 2000 y 2005. Durante el último juicio se declaró culpable de tan sólo 43 de esas muertes.

Su modus operandi, siempre era el mismo, consistía en seleccionar a la víctima de manera aleatoria entre todos sus pacientes e inyectarle una combinación de medicamentos que acababan provocando fallos cardíacos. Sus víctimas tenían entre 34 y 96 años, y se cree que la cifra real de asesinados podría alcanzar los 300.

Niels confesó que comenzó a inyectarles medicamentos con la finalidad de reanimarlos y poder ganarse así un nombre entre sus compañeros; aseguró que cuando lo lograba, se sentía extremadamente bien pero cuando el paciente moría se prometía a sí mismo no volverlo a hacer. Sin embargo, el aburrimiento y las ansias de reconocimiento lo llevaban a cometer estas atrocidades una y otra vez.

Samantha Aguilar

viernes, 24 de septiembre de 2021

JAVED IQBAL “EL MONSTRUO DE LAHORE”

El denominado “monstruo de Lahore”, Javed Iqbal violó, descuartizó y mató a un centenar de menores con ayuda de 3 cómplices, a modo de venganza hacia la Policía. El juez lo sentenció a la pena de muerte siguiendo la ley del talión “Ojo por ojo, diente por diente”.

Nacido el 8 octubre de 1961 en Lahore, Pakistán,  Javed Iqbal Mughai fue el cuarto de ocho hijos varones; desde pequeño destacó por su inteligencia, su fuerte liderazgo y don de gente. Durante sus estudios universitarios, Javed descubrió sus tendencias homosexuales, lo que le hizo romper con su presente y abandonar la carrera.

A los 20 años se volcó en el estudio del Antiguo y Nuevo Testamento así como de otros escritos religiosos, además de enfocarse en ayudar a los más necesitados, principalmente a niños abandonados o de la calle. Fue así comenzó su labor como protector de menores que se encontraban en la miseria.

Se casó con una adolescente de 17 años con la que tuvo un hijo, pero a los 2 años lo abandonó tras acusarlo de sodomizar a un niño de la calle. Nadie hizo caso a dichas acusaciones pero fue detenido a finales de 1990 por abusar de otro menor en plena calle sin embargo, salió en libertad después de que su familia pagase una jugosa multa. Esto ocurrió en otras dos ocasiones, ya que lograba pagar las astronómicas multas con el dinero que su padre le dejó de herencia.

El 17 de septiembre de 1998, Javed fue brutalmente golpeado por varios menores, sufriendo terribles lesiones: le fracturaron el cráneo, la mandíbula y la espalda. La muerte de su madre unida a la inutilidad de la policía por no detener a sus agresores, generó en él un sentimiento incontrolable de rabia y frustración. Fue así como el pederasta se convirtió en asesino e inició su venganza, asesinar de forma metódica a 100 niños para después confesar los crímenes y terminar suicidándose, demostrando así que el sistema era corrupto e ineficaz.

Para llevar a cabo su plan, Javed se valió de la ayuda de otros 3 menores, a quienes engatusó con dinero y regalos. Gracias a su local de ocio y videojuegos, Javed atraía a niños sin recursos ofreciéndoles dulces o dinero, por medio de sus secuaces. Una vez en el interior los violaba salvajemente y tras matarlos, los descuartizaba y los introducía en ácido, una vez que los restos estaban disueltos, los vertía en las alcantarillas de la ciudad.

Lograr su venganza le llevó poco más de un año, finalmente el 22 de noviembre de 1999, Javed envió una carta a la policía explicando sus crímenes sin embargo, nadie creyó en sus palabras. El 30 de diciembre del mismo año, redactó otra carta, ésta dirigida al periódico Daily Jang, en donde describió detalladamente sus asesinatos y adjuntando un listado con los nombres de las víctimas y las fechas en las que perpetró los crímenes, además de 57 fotografías de los menores. Al día siguiente, se entregó en la comisaría.

Cuando los investigadores registraron su propiedad, encontraron restos de huesos humanos, 85 pares de zapatos y varias fotografías de las víctimas, así como un cartel que decía, “estos cuerpos no han sido eliminados con el propósito de que la policía los encuentre”. Además, Javed entregó un diario con 32 páginas con todos los detalles de los asesinatos.

Aunque fue sentenciado a muerte, el Consejo de Ideología Islámica revocó el veredicto por lo que se le impuso una pena de 700 años de cárcel; sin embargo, 4 días después de la sentencia (8 de octubre 2001) Javed y unos de sus colaboradores aparecieron muertos en sus celdas y aunque las autopsias revelaron que presentaban múltiples golpes, los fallecimientos se calificaron como suicidios. 

Samantha Aguilar