Sin lugar
a dudas, la construcción y caída del Muro
de Berlín forman parte de los momentos más
importantes de la historia del siglo
XX; y es que casi por 28 años, no solamente separó una
nación, sino a familias y amigos. El Muro
de Berlín sirvió como símbolo físico de la
división ideológica del mundo.
Al
finalizar la Segunda Guerra
Mundial (1939-1945) Berlín quedó fraccionada en 4 sectores de ocupación: soviético, estadounidense,
francés e inglés. Poco a poco las malas relaciones entre los comunistas y
los aliados fueron creciendo hasta llegar al punto en que, además de 2
ideales políticos, surgieron 2 monedas y, finalmente, en 1949 2
Alemanias: la República
Federal Alemana o RFA (sector
occidental formado por estadounidense, francés y británico) y República Democrática Alemana o RDA (el sector oriental soviético).
Para
1961, la mala economía soviética en comparación con la creciente economía de Berlín occidental, hicieron que casi 3 millones de personas abandonaran
la Alemania Oriental, por lo que se decidió darle una solución.
La
operación de construcción del muro se conoció como Operación Rosa y se
llevó a cabo en secreto para evitar el pánico y los malentendidos con
las naciones occidentales. La noche del 12 de agosto de 1961 el sector oriental
levantó un muro provisional y para la mañana del 13 de agosto se había colocado
ya una alambrada provisional de 155 km que separaba las 2 partes de Berlín; además, los
medios de transporte fueron interrumpidos y se prohibió cruzar de una parte a
otra.
Durante
los días siguientes, comenzó la construcción de un muro de ladrillo. Fue así
como el Muro de Berlín acabó convirtiéndose en una pared de hormigón de
entre 3.5 y 4 m de altura, con un interior formado por cables de
acero para aumentar su resistencia; además, en la parte superior se colocó una
superficie semiesférica para que nadie pudiera agarrarse al intentar huir. Por
si fuera poco, se creó la llamada franja
de la muerte, formada por un
foso, una alambrada, torres de vigilancia, sistemas de alarma, armas
automáticas y una carretera por la que circulaban constantemente vehículos
militares y patrullas acompañadas por perros las 24 horas del día para evitar
deserciones.
A
pesar del peligro, muchas personas intentaron huir de la Alemania oriental. De hecho, entre 1961 y 1989 más de 5.000 personas
trataron de cruzar el Muro
de Berlín, más de 3.000 fueron detenidas y
alrededor de 100 murieron en el intento.
Samantha Aguilar