viernes, 25 de septiembre de 2026

¿QUÉ ES LA NEUROPLASTICIDAD?

 

El cerebro humano es el órgano más complejo y extraordinario del cuerpo, y es que una de sus maravillas es que NUNCA deja de aprender. Incluso en este preciso momento mientras lees, tu actividad cerebral está modificando conexiones, reforzando circuitos y creando nuevas vías de comunicación entre neuronas. Eso mismo es la neuroplasticidad.

La neuroplasticidad, también llamada plasticidad cerebral, es la habilidad del sistema nervioso para modificar su estructura y funcionamiento ante nuevos estímulos, aprendizajes o tras una lesión; además, opera en múltiples niveles: desde cambios microscópicos en las conexiones sinápticas (puntos de contacto y comunicación entre las neuronas que permiten transmitir información en el sistema nervioso) hasta reorganizaciones masivas de áreas cerebrales completas.

La neuroplasticidad permite a las neuronas regenerarse tanto anatómica como funcionalmente y formar nuevas conexiones sinápticas; por lo que la plasticidad neuronal representa la facultad del cerebro para recuperarse y reestructurarse.

Durante mucho tiempo la idea de la regeneración neuronal en el cerebro adulto era inimaginable, de hecho, los científicos creían que las neuronas morían y no eran reemplazadas por otras nuevas. Recientes investigaciones han demostrado que, durante toda la vida, el ser humano mantiene la capacidad de generar nuevas neuronas y modificar las existentes; eso sí, aunque la plasticidad ocurre durante toda la vida, ciertos tipos de cambios son más predominantes en edades específicas.

Resumiendo, la neuroplasticidad es la capacidad biológica innata que tienen nuestras neuronas y redes neuronales para cambiar sus conexiones y función en respuesta a nueva información, desarrollo, estimulación sensorial o daño cerebral; permitiéndonos remodelar la forma en que nos comportamos, pensamos y recordamos.

Samantha Aguilar

martes, 22 de septiembre de 2026

¿QUÉ ES LA ULTRADERECHA?

También conocida como extrema derecha, se trata de un término político situado a la derecha de la derecha convencional, y que sus características principales son sus posturas ultraconservadoras, nacionalismo extremo y, con frecuencia, hostilidad hacia la democracia liberal.

Los casos más conocidos de la extrema derecha han sido el fascismo (Leer más…) que gobernó Italia con Benito Mussolini, y el nazismo liderado por Adolf Hitler en Alemania. Después del fin de los dos regímenes, la extrema derecha quedó reducida a grupos neofascistas y neonazis con poca penetración en los sistemas democráticos.

El elemento que definiría a la extrema derecha en general sería el rechazo al sistema político, tratando de deslegitimarlo, mientras que la nueva extrema derecha sería una ruptura con la vieja extrema derecha al abandonar los principales elementos del fascismo, como la intervención estatal en la economía y en la vida social, el antisemitismo, la violencia como método sistemático, el imperialismo y la destrucción de las instituciones democráticas y las libertades políticas; sin embargo, la nueva extrema derecha si defiende la permanencia de la homogeneidad cultural de los diferentes territorios, lo que lleva al rechazo de la inmigración y apoya el autoritarismo tanto como lo permitan las formas políticas democráticas.

La extrema derecha rechaza la democracia (la soberanía popular y el principio de la mayoría), mientras que la derecha radical acepta la esencia de la democracia, aunque rechaza algunas cuestiones clave de la democracia liberal como los derechos de las minorías y la separación de poderes apoyando una visión autoritaria de los derechos y las libertades.

Samantha Aguilar

miércoles, 2 de septiembre de 2026

¿POR QUÉ SE LE LLAMA GUERRA FRÍA?

La Guerra Fría fue un enfrentamiento político, ideológico, económico y militar indirecto que ocurrió tras la Segunda Guerra Mundial, entre 1945 y 1991, liderado por Estados Unidos (bloque occidental capitalista) y la Unión Soviética (bloque oriental comunista)

Se le conoce como Guerra Fría ya que no implicó una confrontación militar directa, sino que se trató, sobre todo, de un periodo de gran tensión política, una guerra de ideologías, principalmente entre el capitalismo y el comunismo, y una lucha por la influencia política y el poder económico.

El término fue utilizado por primera vez por el autor inglés George Orwell en un artículo de 1945 para referirse a un punto muerto nuclear entre lo que él denominó “superestados”. Sin embargo, fue popularizado por el periodista Walter Lippmann en 1947 para describir este “enfrentamiento sin disparos directos”; ese mismo año, Bernard Baruch, asesor del presidente de Estados Unidos, empleó este término durante un discurso en Carolina del Sur.

La existencia de armas nucleares jugó un papel fundamental para que la Guerra Fría se mantuviera en un plano más moderado ya que el temor a la destrucción mutua impidió que ambas partes (EUA y la URSS) se involucraran en una guerra a gran escala, lo que dio lugar a un estancamiento tenso, pero relativamente estable.

Samantha Aguilar