lunes, 2 de marzo de 2020

Varitas mágicas: Origen


Se conoce como varita mágica a un objeto empleado en el ilusionismo, el cual supuestamente tiene poderes para transformar, aparecer y desaparecer cosas. Presentes en la literatura de fantasía, en los cuentos infantiles, así como en la cultura popular de algunos países, este ente se presenta como un objeto inestable e ilimitado que es empleado por algún ser o personaje.

Fue el padre de la magia moderna, Robert-Houdin, quien comenzó a utilizarlas y debido a que por aquel entonces los ilusionistas vestían elegantemente con frac en negro y camisa blanca, las varitas mágicas comenzaron a ser así, negras y blancas pero… ¿cómo fue que una vara de madera se convirtió en lo que hoy conocemos como varita mágica?

Existen muchas teorías:

Una de ellas se remonta a los orígenes del hombre, no hay que olvidar que durante toda su historia el hombre ha usado palos que servían como armas por lo que se podría decir que el origen de las varitas mágicas va en paralelo a los bastones de mando (objeto que le otorga a la persona que lo porta, autoridad sobre un grupo).

En la antigüedad, la adivinación mediante una varita se utilizaba sobre todo para encontrar agua o metales preciosos ocultos bajo tierra. Las personas que se dedicaban a esto se llamaban zahoríes. Hoy en día todavía se practica la búsqueda de agua con varita en algunos medios rurales.

En el Antiguo Egipto los magos eran oficiales al servicio del faraón, que gozaban de gran prestigio social y utilizaban las llamadas varitas de Horus, consideradas fuentes de energía.

Los druidas celtas creían que los bosques eran la fuente del conocimiento por lo que fabricaban varitas mágicas con algunos de los árboles que consideraban sagrados, sobre todo el sauce, el avellano y el fresno. Pensaban que con ellas podrían usar ese saber de los árboles con fines sobrenaturales pero era necesario fabricarlas siguiendo cierto ritual: al amanecer o al atardecer para captar el poder del sol, y siempre con un determinado tipo de cuchillo.

En la  mitología griega la hechicera Circe se ayudaba de una varita mágica para transformar a sus enemigos en animales, por su parte, el Dios Hermes llevaba siempre una varita mágica llamada caduceo, con la cual cerraba y abría los ojos de los mortales.

Una vez que estos objetos llegaron a la literatura y cuentos infantiles, su popularidad creció… Desde Merlín hasta Harry Potter, desde el hada de Cenicienta hasta el hada de Pinocho, son ejemplos del uso de las varitas mágicas en la ficción.


Samantha Aguilar

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